La cifra es realmente escalofriante, si se tiene en cuenta que sobrepasa con creces, el número de desaparecidos durante algunas dictaduras como la de Augusto Pinochet en Chile, cuyo régimen asesinó y desapareció a tres mil personas, entre 1973 y 1989.

De igual forma, varios informes sobre las desapariciones durante la dictadura en Argentina de Jorge Rafael Videla, cerca de 13 mil personas no regresaron nunca a sus casas, entre 1976 y 1983.

Según Luis González, además de los paramilitares, que fueron los que más utilizaron la desaparición como arma de guerra, los grupos guerrilleros, los carteles del narcotráfico y hasta la delincuencia común, han decidido asesinar y enterrar en fosas comunes a sus enemigos.

El jefe de la Unidad de Justicia y Paz reveló que Antioquia, Putumayo, Magdalena, Arauca y Casanare, son los departamentos con mayor número de denuncias por parte de los seres queridos de quienes una vez salieron de sus hogares y jamás regresaron.

González León destacó la importancia de las declaraciones que han rendido los desmovilizados del paramilitarismo en el marco de la ley de Justicia y Paz, para que las autoridades puedan encontrar a los desaparecidos.

La Fiscalía general de la Nación creó una subunidad dedicada exclusivamente a encontrar a quienes han sido víctimas de la desaparición forzada, que trabaja en el norte, en el centro y en el sur del país.

El objetivo de las autoridades es avanzar en la búsqueda de los desaparecidos en todo el país, y buscar la creación de una gran base de datos unificada que esté en poder de Medicina Legal, para facilitar el hallazgo y la identificación de los cuerpos que sean hallados paulatinamente con base en las investigaciones.