Diálogos en Habana: Por una paz sin desaparecidos!

La Fundación apoya el proceso de paz y aboga por un Acuerdo humanitario y de justicia que permita encontrar a los desaparecidos.

Ver el posicionamiento de la Fundación con las organizaciones de Derechos Humanos

 

Revista Semana. Con in Los permisos correspondientes habían sido tramitados ante la Alcaldía de Medellín desde abril pasado, se finiquitaron durante una reunión celebrada el viernes 23 de mayo entre los organizadores del evento y el Secretario de Gobierno de la ciudad, Jesús Ramírez, y se ratificaron mediante carta fechada el 29 de mayo pasado firmada por Carlos Andrés Pérez Múnera, Subsecretario de Orden Civil.

No obstante, este viernes 30 de mayo, los organizadores recibieron una llamada de funcionarios de la Alcaldía de Medellín que les anunciaron el retiro del permiso para el acto simbólico y la prohibición de realizar cualquier tipo de actividad pública, concentración o movilización, sustentando su decisión en una “orden presidencial”.

Este tipo de situaciones no es nuevo para el conjunto de organizaciones sociales que, desde Medellín, acompañan el trabajo de las víctimas del paramilitarismo. El más reciente ocurrió durante las jornadas de víctimas de crímenes de Estado en septiembre del año pasado. En esa ocasión, la Alcaldía levantó la galería de la memoria, conformada por cientos de adobes que representaban a los muertos y desaparecidos durante el conflicto armado, con el argumento de que el permiso tenía restricciones horarias.

“Es un irrespeto”

Adriana Arboleda, abogada del Colectivo de Abogados Semillas de Libertad (Codhesel), quien hace parte del grupo organizador, explicó que el acto simbólico, como evento alterno a la actividad oficial de la Asamblea, busca mostrar a las víctimas y su situación en la ciudad, el departamento y el país, frente a los temas de verdad, justicia y reparación, aprovechando la presencia de los delegados de la OEA.

“Nuestro propósito es aprovechar que la Asamblea de la OEA discutiría el tema de la democracia para mostrar cómo se siguen incumpliendo los derechos de las víctimas, que tiene que ver con democracia”, dijo Arboleda.

Prohibir un acto como el programado por las organizaciones de víctimas, a juicio de Arboleda, es una manera de “criminalizar la opinión y la expresión de las víctimas”.

“Además, es obvio lo que hay detrás de esa prohibición: mostrar a Medellín como una ciudad sin problemas, cuando lo cierto es que está paramilitarizada, con altos niveles de exclusión social, donde no es posible que se respeten las víctimas y sus expresiones públicas”, precisó la abogada de Codhesel.

Igual sentimiento expresó Amparo Mejía, presidenta de la Corporación Madres de la Candelaria - Línea fundadora, que agrupa a más de 500 mujeres afectadas por la pérdida violenta de sus esposos, hermanos, hijos y familiares cercanos en hechos asociados al conflicto armado que vive el país.

“Me parece que la decisión es una falta de respeto con las víctimas, con la libre expresión”, recalcó Mejía y agregó que si bien el Alcalde de Medellín y la Presidencia de la República quieren mostrar “la Medellín soñada”, la intención de las víctimas es mostrar “el día a día de la realidad antioqueña”.

“Si las autoridades hablan de todo lo bonito que tiene la ciudad y el departamento, nosotras, como madres, esposas, hermanas e hijas de muertos y desaparecidos por la violencia queremos hablar del dolor que representamos en Medellín y Antioquia, eso es lo que queremos expresar”, reiteró Mejía.

Y ese día a día del que habla Amparo Mejía, que se obstinarán en mostrar el 3 de junio, así los permisos hayan sido retirados, se refleja en niños y niñas reclamando a sus padres, y en unas comunidades exigiendo justicia. Por eso, al decir de esta líder social, “Medellín y Antioquia, no es como la pintan en la OEA”.

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